lunes, 23 de mayo de 2011

Sembrando nubes


Ya lo dice el sabio refranero español "Nunca llueve a gusto de todos", pero ¿y si realmente no fuera así? El ser humano ha intentado durante mucho años controlar la meteorología a través de distintos medios; como por ejemplo las procesiones de santos para bendecir y garantizar las cosechas, o el repique de campanas en iglesias y conventos para evitar que una granizada arrasara los campos. Evidentemente, la poderosa naturaleza siempre ha ignorado estos intentos. Pero esto cambió hace unas décadas.

Como en multitud de avances tecnológicos, la Guerra tenía mucho que decir en este caso. Durante la II Guerra Mundial muchos fueros los aviones de combate que colisionaban contra el suelo por culpa de la típica niebla inglesa. Al concluir la Guerra, un grupo de investigación había conseguido dispersar la niebla de las pistas de aterrizaje gracias a unos quemadores de petroleo.


Tras esta batalla ganada a la naturaleza se siguió investigando formas para poder crear nubes a demanda, lo que se llamó "La siembra de nubes". Vincent Schaefer fue el primer químico que logró producir nieve artificial allá por 1946, y poco más tarde hizo lo propio con la lluvia. Gracias al hielo seco (del que ya hablamos aquí) y al yoduro de plata después, se consiguió la agrupación de pequeñas gotas de agua presentes en las nube hasta que alcanzan un tamaño más grande con el que caían al vacío.


Estos descubrimientos despertaron esperanzas sobre la posibilidad de controlar el tiempo atmosférico y evitar fenómenos no deseados, como la sequía o los temibles huracanes. Sin embargo, todo quedó en saco roto ya que se acusó a la siembra de ser la culpable de graves inundaciones, lo que provocó que se investigara las repercusiones que podían ocasionar los intentos de modificar las reglas de la naturaleza artificialmente, concluyendo que prácticamente no valían para nada a nivel práctico.


Pese a estos estudios, hoy en día se siguen usando estas técnicas, por ejemplo el gobierno ruso ha sembrando nubes garantizar el sol los principales días festivos. Israel, por sus problemas de sequía llevan desde 1976, esparciendo yorudo de plata en cuenca del Kineret, lo que ha aumentado la pluviosidad anual en el área en un 15% a 18%. China también ha utilizado este sistema desde hace tiempo, siendo famoso el caso de los Juegos Olímpicos de 2008 con el fin de limpiar el aire de contaminación. Inluso existen empresas que por unos US$6.000 la hora dicen que pueden garantizar que haga sol en el día de su matrimonio o en cualquier otra fiesta.

Como curiosidad, en el episodio "El rey de la lluvia" de la sexta temporada de Expediente X aparece un pueblo afectado por una sequía y los agente Mulder y Scully investigan a un hombre que dice poder controlar el clima realizando tormentas a petición. O el caso real de Charles Hartfield que en 1915 se ofreció como "creador de lluvia", el problema es que llovío tanto que se produjeron grandes inundaciones, por lo que demandado.







Referencias:
1. http://www.alpoma.net/tecob/?p=592
2. http://es.wikipedia.org/wiki/Siembra_de_nubes

3 comentarios:

yo! dijo...

Necetito que siembres una nube, bueno una no muchas. Necesito que el cielo esté nublado y haga fresco hasta el 7 de julio, que es cuando termino los exámenes.
lo vas a hacer?

Ortadilla dijo...

Pues yo no conozco muy bien la técnica. Lo más parecido que sé es llenar una regadera o abrir una manguera ;)

yo! dijo...

creo que eso no funcionará. ojú! po yo quiero una nube de esas!! =(

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