miércoles, 23 de marzo de 2011

- ¡Qué dientes más grandes tienes!
- ¡Son para comerte mejor!


De pequeños a muchos nos han contado multitud de cuentos de tradición oral, quizá para divertirnos o puede que para transmitirnos ciertos valores o favorecer nuestra maduración personal a través de sus evidentes moralejas. Blancanieves y los siete enanitos, Hansel y Gretel, Pulgarcito, La bella durmiente, etc. son sólo algunos ejemplos de este tipo de historias.


Dado que desde la antiguedad los cuentos se han ido transmitiendo oralmente, muchos son los que han sufrido modificaciones con el transcurso del tiempo, por lo que no suelen tener una forma definitiva ni única; y por lo que con el tiempo puede que se haya perdido el sentido original del mismo. Este es el caso de Caperucita Roja, donde encontramos escondido un mensaje nada infantil: Se trata de una alegoría llena de sexualidad y erotismo de la pubertad y una advertencia sobre los peligros de ésta. ¿Cómo se os ha quedado el cuerpo?

Caperucita es una niña que se convierte en una mujercita cuanto su madre le regala la famosa capa roja, que representa en realidad su primera menstruación (es incuestionable el uso del color) Recibe un encargo asociado al rol femenino de la época: llevar alimentos a su abuela, donde se simboliza el paso del tiempo desde el nacimiento hasta la madurez. Además, la madre previene a la joven de los peligros que entraña el bosque, clara imagen del peligro al que los jóvenes han de enfrentarse hasta llegar a ser adultos. 

Como es normal en la juventud, Caperucita ignora el consejo de su madre, parándose a hablar con el Lobo, que evidentemente, encarna a la naturaleza masculina. Pero ¿porqué el lobo no ataca a la niña en cuanto tiene ocasión como haría por su instinto animal? En un primer instante intenta seducirla cortésmente: le aconseja sobre qué camino tomar (aunque realmente esté mintiendo), y la jóven tontea descaradamente con él: primero no quiere hablar con él, pero finalmente le termina contando dónde va.


Más adelante, el Lobo se come a la Abuelita y se viste como ella para engañar a Caperucita; es decir, oculta su personalidad y sus verdaderas intenciones tras la máscara de la ambilidad y la confianza, sólo para intentar meterse en la cama con ella. Llegados a este punto cabe hacerse una pregunta ¿la niña no consigue distinguir a un lobo disfrazado, o es que en realidad no quiere darse cuenta?

La famosa conversación entre ambos (¡Qué ojos más grandes tienes!, - ¡Para verte mejor!, - ¡Qué orejas más grandes tienes!, ¡Para oírte mejor!, ¡Y qué dientes más grandes tienes!, ¡Para comerte mejor!), se podrían ver como el preámbulo a una escena de sexo, que culmina cuando Caperucita se mete en la cama con el Lobo, y éste se la come, en todos los sentidos.


Con el final feliz (no incluido en las primeras versiones del cuento) donde un leñador hace de salvador, se recalca la sumisión femenina y la incapacidad  de las mujeres para defenderse, pensamiento tan típico de épocas pasadas.

Parece que queda claro que Caperucita Roja, al igual que otras historias de hadas, no es un simple cuento infantil, ya que como hemos visto encontramos varias lecturas sutiles y alegorías cargadas de sexualidad y erotismo.


Referencias:
1. http://disparateandobang.blogspot.com/2008/08/alegoras-sobre-caperucita-roja.html
2. http://lo-dice-diana-aller.blogspot.com/2008/05/caperucita-roja.html
3. http://recintomoxo.net/foro/letridad/caperucita-roja-un-cuento-infantil/?wap2

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Joder, la verdad es que no tenía ni idea de este mensaje, y si te pones a pensarlo tiene todo el sentido

Buena entrada de un blog sobresaliente

Anónimo dijo...

En la gran parte de los cuentos tradicionales o en los llamados “Cuentos de hadas”, los personajes y protagonistas pasan por varias pruebas antes de la felicidad del final. Los personajes pueden estar perdidos en un bosque, perseguidos por seres malvados como brujas,…algo que se considera en psicología como obligado antes de pasar a la etapa de madurea. Con los que más fácilmente nos encontramos son:
• El héroe o la heroína: Son los protagonistas y el ser con el que se identifica el niño. Por eso el niño empieza a sentir sensaciones como angustia, miedo, amor,…de una forma descubierta por sí sólo.
• El bosque: Simboliza el inconsciente, el lugar de los miedos y debilidades. Es muy importante cruzarlo de forma victoriosa para así sentir una gran realización personal.
• Los animales: Representan los instintos. Hay que saber controlarlos para que no se vuelvan salvajes. Si lo conseguimos, esos animales colaborarán con nosotros, al menos en la historia, para conseguir llegar a la felicidad.
• Los tesoros: Simbolizan nuestro yo interior. En los cuentos es el logro, no sólo de riqueza, sino también de superación, de conseguir lo que pretendíamos desde el principio de la historia.
Aun así los cuentos infantiles no solo ayudan al oyente (un niño, por ello lo de infantiles), sino que también a la voz que lo divulga. Los cuentos, son puras narraciones que encierran un sentido metafórico, como por ejemplo el caso de “El principito” o “El caballero de la armadura oxidada”, según el condicionante del texto, si lo lees en estadios distintos de tu vida la narración aportara un sentido diferente.
Creo que no solo ocurre con estos ejemplares ya vemos, como bien dice la entrada, que el texto de caperucita cobra otro sentido, sentido irreconocible por un niño de temprana edad, pero si por un adulto.

http://educacion2.com
http://sinalefa2.wordpress.com/about/simbologia-de-los-cuentos-infantiles-ii/

Ortadilla dijo...

Exacto, como decía en la entrada, la mayoría (por no decir todos) de los cuentos tiene una doble lectura, y su fin no es más que dejar en los niños la semilla de la moraleja que esconden, a parte de entretener y divertir.

Anónimo dijo...

La verdad que estas enferma de la cabeza, este es un cuento normal y común, los intentos de hacerlo ver como un cuento con contenido sexual son infantiles y hasta dan gracia, por momentos pensé que era un chiste. La mujer por lo general es incapaz de defenderse sola, cuando se acabe la gente que defiende la igualdad de género se va a acabar el problema que tiene la mujer frente a la vida. La mujer quiere sexo como el hombre también, la mujer tiende a ser naturalmente más débil que el hombre y el hombre es mas fuerte, acepten el hecho.

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