viernes, 7 de enero de 2011

El tamborilero del Bruch

En 1808 durante la Guerra de la Independencia española, Cataluña se encontraba gobernada por los franceses, y el ánimo de los habitantes se fue encrespando poco a poco durante la ocupación, lo que originó que se formaran fuerzas militares para luchar contra el enemigo invasor.

Sabedor de esto, el general francés Guillaume Philibert Duhesne decidió castigar a las ciudades rebeldes de Manresa, Igualada y Lérida. Ordenó al general Schwartz formar una pequeña columna (no más de 3.800 hombres) con la que exigir contribuciones para pagar las tropas, arrasar con unos molinos de pólvora, castigar a los cabecillas de la rebelión y tomar las ciudades que se pudiera.


Durante una incursión, Schwartz fue sorprendido y se retiró en desorden hacia el Bruch, donde intentó formar un gran cuadro con todas las tropas que pudo juntar y contraatacar a los catalanes, pero ocurrió algo inesperado.

Los españoles contaron con la inesperada "ayuda" del jóven tambolirelo Isidro Llusá junto con Benito Malvehí y Miguel Rigol. Isidro al tener sólo 14 años no podía adentrarse e la lucha, pero decidió tocar durante casi toda la acción, animando a los suyos. Cuenta la leyenda que la reverberación del sonido del tambor al chocar con las paredes de Montserrat hizo creer que el número de soldados españoles era muy superior al que realmente había, así que Schwartz decidió retirarse lo mejor que pudo.

Duhesme volvió a intetar un nuevo ataque algunos dias después, pero también tuvo que echarse atrás en esta segunda ocasión, lo que sirvió para que toda Cataluña se levantara en armas enardecida por estas dos acciones victoriosas, rompiendo con el mito de la imbatibilidad del ejército de Napoleón.


"Ni de gavatx ni de porc, no te'n fiïs ni viu ni mort.
Formatge d'abril, per mí; el del maig, pel gavatx; i el de juny, per ningú.
Passa, gavatx; passa, porc.
Després de la batalla, les recompenses.
En les batalles, no hi neixen els homes, hi van.
D'hora a taula, i tard a la batalla diu lo gabatx"

"Del gabacho y del cerdo, no te fies vivo ni muerto.
Queso de abril, para mí; el de mayo para el gabacho, y el de junio para nadie.
Pasa, gabacho; pasa, cerdo.
Después de la batalla, las recompensas.
En las batallas no nacen los hombres, van.
Pronto a la mesa y tarde a la batalla, dice el gabacho"


Referencias:
1. http://es.wikipedia.org/wiki/Tambor_del_Bruch
2. http://sebi.lacoctelera.net/post/2006/08/13/la-historia-del-timbaler-del-bruc

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