miércoles, 22 de diciembre de 2010

SOLRESOL: En busca de un Lenguaje Musical Universal

Según la Biblia, Yahveh, para evitar el éxito de la Torre de Babel, con la que los hombres pretendían subir al cielo, hizo que los constructores comenzasen a hablar diferentes lenguas, con lo que reinó la confusión y se dispersaron por toda la tierra.

Con este mito se pone de manifiesto las dificultades que ha encontrado la humanidad para poder comunicarse de forma fluida debido a las diferentes lenguas que se hablan a lo largo del mundo. Es por esto que a lo largo de los siglo se ha perseguido la búsqueda de la lengua perfecta. Grandes personalidades se han dedicado con empeño a ello, buscando la reconstrucción de lenguas madre, creando lenguas ficticias (como el esperanto), oníricas (formuladas por locos o en trance), y un sin fin de proyectos, pero es evidente que no lo consiguieron.


Uno de los intentos más curiosos de este tipo de lenguaje universal es el SOLRESOL, un idioma artificial diseñado por el maestro de música francés Jean François Sudre a partir de 1827. El SOLRESOL considera que las siete notas diatónicas representan el alfabeto, con lo que se tiene la posibilidad de ser comprendido por todos los pueblos. Puede ser hablado, cantado, silbado o interpretado con un instrumento. Así pues, en este lenguaje las palabras forman pequeñas melodías.

Normalmente se representan mediante las iniciales de las notas; por ejemplo, SOLRESOL se escribirá SRS. Los contrarios se expresan mediante retrogradación. Existen 7 palabras de una nota, 49 palabras de dos notas, y así sucesivamente. Los participios y pronombres se forman con dos notas. La palabras más comunes son combinaciones de tres notas. Las palabras se dividen en categorías de significado según la primera sílaba o nota musical; por ejemplo, DO se usa para los aspectos físicos o morales. Las combinaciones de cinco notas representan animales, vegetales y minerales.


Estas y otras características hacen del SOLRESOL un idioma excesivamente complejo, y aunque tuvo gran popularidad durante el s.XIX, pronto fue tachado como "la más artificial e impracticable de todas las lenguas", de debido a su dificultad, la necesidad de tener buen oído, la mala codificación de los números, etc.

A modo de curiosidad, que es de lo que tratamos aquí, Steven Spielberg usó un sistema muy similiar al SOLRESOL en una de sus películas más famosas: "Encuentros en la tercera fase", para la que el compositor John Williams ideó la conocida melodía de cinco notas con la que se lograban comunicar los humanos y los extraterrestres:



 Referencias:

A Sandra de los Riscos ;)

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