martes, 14 de diciembre de 2010

La mano del muerto

Desde un tiempo a esta parte ha ido creciendo la popularidad del póker a lo largo del mundo. Se organizan timbas entre grupos de amigos, se televisan campeonatos, se venden maletines semi-profesionales con cartas, fichas y tapetes, hay miles de salas onlines donde jugar, etc. Aunque realmente pocos son los que llegan a dominar completamente el arte de este juego de cartas, unión de astucia, matemáticas y estadísticas, saber estar, y como no, suerte.

Escalera, poker, full, trios...son los nombres de algunas de las jugadas que existen en las muchísimas variaciones del póker, como son Texas hold 'em, Omaha hold 'em, o Seven-card stud; pero los jugadores más supersticiosos temen especialmente a una: La mano del muerto.

Wild Bill Hickok fue un conocido sherif de Nebraska y Kansas que, dada su profesión y su afición al juego, participó en varios tiroteos; hasta el 2 de agosto de 1876 donde encontró la muerte.

Ese día se dirigió al salón salón nº 10 de Deadwood para jugar una partida de póker, pero no encontró ningún asiento en uno de los rincones de la sala, que era donde normalmente se sentaba en previsión de que lo atacaran por la espalda. El sherif no tuvo más remedio que sentarse de espaldas a la puerta, lo que le costó la vida ya que Jack McCall, un antiguo oponente en el póker, entró y le disparó a quemarropa un tiro con un revólver de calibre 50 en la cabeza


Cuenta la leyenda que Wild cayó silenciosamente al suelo sin soltar las cartas que sostenían sus dedos, entre los que se encontraban unas dobles parejas de ochos y ases, mientras que la quinta carta no se conoce o no se había repartido aún. Lo cierto es que esa mano se ha conocido desde entonces como la "mano del muerto", y es asociada a la mala suerte en el juego.

¡Good luck!


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